Este libro, resultado de investigación, se centra en la eclesiología joánica desde el entendimiento del cuerpo de Jesús como templo que incluye también a la comunidad. El libro parte de la hipótesis de que es posible proponer una eclesiología fundamentada en la praxis del amor y busca poner en diálogo y en comunión los diversos modelos eclesiológicos encontrados en el Evangelio con el fin de ahondar en una eclesiología "de salida" que responda a los desafíos de la sociedad actual, una eclesiología que parta de las corporeidades excluidas para construir comunidades incluyentes en el discipulado y capaces de vivir en redes dialógicas el Evangelio de Jesús de Nazareth.