Este relato surgió de la necesidad de conocer íntimamente a mi personaje en la función Malditos tacones que se estrenaría en Avilés el 30 de agosto de 2024.
Todo debe ser coherente entre el texto y el intérprete? A las palabras hay que dotarlas de un área emocional concreto?
Con esos preceptos comencé a escribir la historia de Victoria Burton, a darle una familia, una casa, un pasado, unas relaciones que, desde la primera frase de la obra: «Buenas tardes, María» consiguieran mostrarnos quién era ella. Esas palabras y las siguientes debían estar llenas de imágenes y fotografías, de experiencias vividas por Victoria.